El Nivel Inicial es la base sobre la que se construye toda la trayectoria escolar. En nuestro colegio, concebimos esta etapa como una oportunidad única para que cada niño y cada niña pueda descubrir, jugar, aprender, expresarse y crecer en un ambiente de confianza, cuidado y alegría.
Acompañamos a cada niño respetando sus tiempos, sus necesidades y su singularidad, promoviendo experiencias que despierten la curiosidad, la creatividad, la autonomía y el deseo de aprender.
Inspirados en los lineamientos del nuevo Diseño Curricular de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, proponemos una formación integral que articula capacidades, saberes, valores y experiencias significativas, teniendo al juego, la exploración, el vínculo y la expresión como protagonistas de los aprendizajes.
Nuestra propuesta se enriquece con la identidad de una escuela escolapia, inspirada en el carisma de Santa Paula Montal y San José de Calasanz, que entiende la educación como una tarea que humaniza, evangeliza e innova.
Aprender en un ambiente afectivo y seguro: Creamos un entorno cuidado, estimulante y afectuoso, donde cada niño pueda sentirse querido, escuchado y valorado. Buscamos construir vínculos de confianza que favorezcan el bienestar emocional, la seguridad y el desarrollo progresivo de la autonomía.
Promover aprendizajes significativos: Diseñamos propuestas que parten de la curiosidad y de los intereses de los niños, conectando los nuevos aprendizajes con sus experiencias y con el mundo que los rodea. Aprender implica explorar, preguntar, descubrir, probar, equivocarse y volver a intentar.
Aprender jugando: Entendemos el juego como una experiencia fundamental de la infancia y como una de las principales formas de aprender. A través del juego simbólico, los juegos de construcción, las propuestas corporales, los desafíos y las experiencias compartidas, los niños desarrollan capacidades, construyen conocimientos y fortalecen sus vínculos.
Desarrollar la autonomía y la confianza: Acompañamos a cada niño para que pueda asumir progresivamente responsabilidades, tomar pequeñas decisiones, expresar sus necesidades y resolver situaciones cotidianas. Buscamos que descubra sus propias posibilidades y construya una imagen positiva de sí mismo.
Potenciar la comunicación y la expresión: Generamos múltiples oportunidades para expresarse y comunicarse a través de la palabra, el cuerpo, la música, la literatura, las artes visuales y las diferentes formas de representación. Valoramos cada producción como una manera singular de comprender y expresar el mundo.
Explorar y conocer el ambiente: Invitamos a los niños a observar, investigar, formular preguntas y construir explicaciones sobre el ambiente natural, social y cultural. La exploración cotidiana se transforma así en una oportunidad para desarrollar el pensamiento, la creatividad y el deseo de conocer.
Valorar la diversidad y aprender a convivir: Promovemos desde los primeros años el respeto por los demás, la empatía, la escucha y la valoración de las diferencias. Construimos progresivamente normas y acuerdos que permiten compartir, colaborar, resolver conflictos y formar parte de una comunidad.
Desarrollar una ciudadanía comprometida: Acompañamos a los niños en el reconocimiento de sus derechos y responsabilidades, promoviendo experiencias que fortalezcan el cuidado de sí mismos, de los demás y del ambiente. Queremos formar niños capaces de participar, expresar sus ideas y construir vínculos basados en el respeto y la solidaridad.
Favorecer el desarrollo corporal y el movimiento: Ofrecemos experiencias que permiten conocer y disfrutar el propio cuerpo, desarrollar habilidades motrices y descubrir diferentes posibilidades de movimiento. El juego corporal, la expresión y la actividad física son parte esencial de una infancia saludable y plena.
Cultivar la sensibilidad artística y la creatividad: Acercamos a los niños a diferentes lenguajes artísticos para que puedan crear, imaginar, experimentar y disfrutar. La música, la literatura, las artes visuales, la expresión corporal y el teatro forman parte de una propuesta que busca ampliar sus experiencias y su mirada sobre el mundo.
Acompañar el crecimiento espiritual: Desde nuestra identidad cristiana y escolapia, ofrecemos experiencias de encuentro con Jesús que permitan a los niños descubrir el amor de Dios en lo cotidiano. A través de la catequesis, la oración, los gestos de solidaridad y el cuidado de los demás, promovemos valores como el amor, la alegría, el perdón, la paz y el servicio.
Fortalecer el vínculo con las familias: Consideramos a las familias primeras educadoras y entendemos que acompañar a un niño es una tarea compartida. Generamos espacios de comunicación, participación y encuentro que permiten construir una verdadera comunidad educativa, en la que familia y escuela puedan acompañar juntos el crecimiento de cada niño.
Construir sentido de pertenencia: Desde los primeros años buscamos que cada niño se sienta parte de una comunidad que lo recibe, lo conoce y lo acompaña. Las celebraciones, encuentros, proyectos y experiencias compartidas permiten construir vínculos y descubrir que somos parte de algo más grande.
Acompañar cada trayectoria de manera personalizada: Reconocemos que cada niño tiene su propio modo y ritmo de aprender. Por eso observamos, escuchamos y acompañamos los procesos individuales, ofreciendo diferentes oportunidades y estrategias para que todos puedan desplegar sus capacidades y participar activamente de las experiencias.
Favorecer la continuidad de la trayectoria escolar: El Nivel Inicial constituye el comienzo de un recorrido que continúa en la escuela Primaria. Por eso trabajamos en la articulación entre niveles, procurando que cada transición sea gradual, cuidada y significativa, fortaleciendo aprendizajes y vínculos que permitan a los niños avanzar con confianza hacia nuevos desafíos.
En el Nivel Inicial buscamos que cada niño pueda sentirse querido, descubrir sus posibilidades, aprender con otros y disfrutar de ser parte de una comunidad.
Educamos con ternura y firmeza, acompañando cada etapa con una mirada integral que contempla las dimensiones cognitiva, emocional, corporal, social, artística y espiritual.
Porque educar en los primeros años es mucho más que enseñar contenidos: es acompañar a cada niño a descubrir quién es, cuánto puede crecer y todo lo que puede aportar a los demás.
Desde el carisma de Santa Paula Montal, renovamos cada día nuestro compromiso de educar con amor, confianza y esperanza, haciendo de la escuela un lugar donde cada niño pueda crecer y desplegar todo su potencial.
Piedad y Letras. Educar para humanizar, evangelizar e innovar.